miércoles, 10 de noviembre de 2010

LA IMPORTANCIA DE LAS RUTINAS

¿Los mellizos tienen un desarrollo similar?
Hay dos tipos de concepción de gemelos: monocigótica y dicigótica. La monocigótica ocurre cuando se fecunda un solo óvulo que luego se divide en dos, de esta forma la carga genética es similar en ambos fetos. En la dicigótica se fecundan dos óvulos distintos.
En el caso de gemelos monocigóticos puede ocurrir que la placenta sea única, de manera que uno de los dos recibe mayor cantidad de nutrientes lo que provoca una desigualdad en su formación. En este caso su desarrollo no sería similar. Cuando cada uno tiene su propia placenta, el desarrollo es más equitativo y aunque uno nazca con menor talla que el otro, estas diferencias se igualan rápidamente, como en el caso de niños que no son mellizos.

Caso práctico: 

Toni es una niña de 17 meses a la que su madre lleva al médico para revisión. La última vez que fue tenía 11 meses. Toni pesó al nacer 3.850 g y midió 50 cm. (percentiles 75 y 50 respectivamente), su madre tenía 18 años. El padre no vive con ellas. En su última visita al pediatra, Toni estaba en el percentil 50 tanto en peso como en estatura.
En la actualidad Toni está en el percentil 20 en peso, y percentil 40 en altura. Casi no habla, sólo tiene un vocabulario de cinco palabras. No se le detectan enfermedades importantes, salvo una leve anemia.
Hace 4 meses la madre de Toni empezó a trabajar como camarera. El cuidado de la niña es bastante desordenado. A la niña la atienden diferentes miembros de la familia, quienes no se comunican entre sí respecto a la alimentación de la niña, así que la madre no sabe muy bien qué tipo de alimentación lleva Toni. Los horarios de las comidas, las siestas o el sueño nocturno son diferentes en función de quién la cuida. Las comidas de la madre de Toni también son desordenadas, raras veces comen juntas. Toni se queda dormida frente al televisor todas las noches y por lo general se despierta demasiado tarde para desayunar en casa, porque su madre tiene prisa para no llegar tarde al trabajo.

¿Qué orientación daríamos a esta madre?
Las rutinas son imprescindibles en los bebés para establecer sus biorritmos, tomar conciencia del tiempo, adquirir buenos hábitos de salud, higiene y alimentación y sentirse seguros. En el caso de Toni, la falta de rutina es evidente y afecta a su desarrollo y a su salud.
El desarrollo motor y cerebral tiene mucho que ver con la nutrición. Por eso nosotras recomendamos a la madre vigilar más de cerca la alimentación de la niña. Para ello aconsejamos a la madre que prepare ella misma la comida y se la deje a la persona encargada de cuidar a la niña, de manera que sepa en todo momento lo que come.
Para establecer rutinas tiene que decir a los cuidadores en cada caso a qué hora deben darle la comida a la niña, cuándo debe dormir, cuándo bañarla, etc.
Por otro lado, creemos que para reforzar el vínculo afectivo con la madre, ésta debería pasar más tiempo con su hija, comer con ella siempre que le sea posible y nunca permitiéndole dormirse frente al televisor. También sería importante que planificase mejor sus horarios, levantándose por la mañana con tiempo suficiente para desayunar con la niña. De otro modo, el estrés y el modo de vida desordenado de su madre, lo tomará Toni inconscientemente como un ejemplo a seguir.


2 comentarios:

Ana Belén García-Varela dijo...

Buena reflexión en relación al caso de Toni, pero os ha faltado hablar del caso personal en relación a personas gemelas. En la primera pregunta os había pedido que pensarais en un caso que conocierais de gemelos para pensar sobre cómo ha sido su desarrollo; si ha sido similar o no.
Un saludo,
Ana Belén

... dijo...

No conocemos ningún caso de gemelos con el que comparar. Nuestra respuesta se basa en las teorías aprendidas.